Ser visibles, ser poderosas: lo que el Círculo de Mujeres Semana Dinero ha significado para mí. Por: Catalina Giraldo

Cuando decidí hacer parte del Círculo de Mujeres Semana Dinero, lo hice con un anhelo muy claro: lograr visibilidad desde un lugar diferente. Quería destacar lo que, como mujer, he construido y lo que aún sueño alcanzar. Buscaba conectarme con otras líderes que ya habían recorrido el camino que yo quería transitar, aprender de ellas, inspirarme… y, por supuesto, prepararme para llegar más lejos.
 
Desde el primer encuentro, supe que estaba en el lugar correcto. Este no es un espacio más de formación o networking. Es una comunidad poderosa, viva, profundamente solidaria, donde cada conversación se convierte en una oportunidad de transformación.
He aprendido, me he desafiado, me he emocionado. Asistir a los encuentros es algo que espero con entusiasmo: salgo siempre nutrida, retada, inspirada. Ver mujeres como María Corina Machado, con una convicción y propósito tan claros, me dejó una huella profunda. Escuchar a mis compañeras compartir sus historias, retos y logros me recuerda que si ellas pueden, yo también puedo.
 
Uno de los mayores aprendizajes ha sido entender que la visibilidad no es vanidad: es responsabilidad.
 
Durante años evité mostrarme demasiado. Hoy, gracias a este espacio, entiendo que mi voz merece ser escuchada. Por eso comencé a escribir columnas de opinión desde mi experiencia como CEO de Makler Inmobiliarios, y reencontré a esa mujer segura, capaz y soñadora que siempre ha estado en mí.
Me impactó mucho una frase de bienvenida que nos compartió Sandra Suárez, presidenta del Círculo: “Si no somos visibles, es como si hoy enviáramos un fax”. Fue un llamado claro a despertar, a ocupar el lugar que merecemos en el debate público, en la economía, en la sociedad.
Este proceso ha sido profundamente transformador también para mi rol como líder. A mis 43 años he hecho cambios que no tenía previstos, pero que hoy abrazo con convicción porque me acercan a mis metas y me reconectan con mi propósito.
A quienes aún dudan de entrar a estos espacios, solo puedo decirles: hazlo.